Más de un centenar de personas participaron este pasado domingo, 11 de octubre, en la quinta edición de Villavieja Carpetana, una jornada de divulgación y recreación histórica organizada por el Centro de Estudios de las Peñas de Alcalatén y su Entorno (CEPAE), en colaboración con las asociaciones Terra Carpetana y Atenea Promakhos y el Ayuntamiento de Trillo.
La actividad se desarrolló en el Cerro de Villavieja, conocido también por los trillanos como Capadocia, un enclave privilegiado por su ubicación estratégica y sus espectaculares vistas sobre Trillo y el valle del Tajo. A lo largo de un agradable recorrido por el yacimiento, los asistentes fueron encontrándose con distintos grupos de recreadores que les acercaron a las costumbres y formas de vida de sus antiguos pobladores.
Ataviados con vestimentas de época y utilizando reproducciones de herramientas, armas y otros utensilios, los participantes explicaron cómo vivían, se alimentaban, luchaban, se relacionaban e incluso cómo despedían y enterraban a sus muertos. La principal novedad de esta edición fue la incorporación de recreadores romanos, que se sumaron a los carpetanos para mostrar el encuentro y la convivencia entre ambas culturas hace aproximadamente 2.000 años. La jornada contó también con la colaboración de la banda de tambores de la UMAT, (Unión Músico Artística de Trillo) que participó en la última de las recreaciones, sobre costumbres funerarias.

Más allá de su carácter divulgativo, Villavieja Carpetana pretende poner en valor un enclave arqueológico de especial interés para la historia del municipio. Los investigadores del CEPAE sostienen la hipótesis de que en este cerro podría encontrarse la antigua Thermida, una población mencionada por el geógrafo griego Claudio Ptolomeo en el siglo II d. C., cuya localización exacta continúa siendo una incógnita.
¿Los orígenes del actual Trillo?
Juan Carlos Batanero, historiador, arqueólogo, trillano y uno de los principales impulsores del proyecto, explicó que el objetivo es avanzar en el conocimiento de un asentamiento que podría estar estrechamente vinculado con los orígenes del actual Trillo. Para ello, el CEPAE trabaja ya en un proyecto de investigación arqueológica cuya primera fase contempla prospecciones superficiales y técnicas no invasivas, como el georradar y otros métodos geofísicos, que permitirían identificar las zonas de mayor interés para futuras excavaciones.
El proyecto, que cuenta con la disposición favorable del Ayuntamiento para colaborar en su financiación, se encuentra pendiente de completar la identificación de los propietarios de los terrenos y obtener las autorizaciones necesarias para su tramitación ante la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Según explicó Batanero, la intención no es únicamente investigar y documentar los posibles hallazgos, sino también recuperar progresivamente este espacio para ponerlo a disposición de vecinos y visitantes, convirtiéndolo en un nuevo recurso cultural y turístico para Trillo.
La jornada concluyó con un animado aperitivo en el propio cerro, donde se instalaron varias carpas informativas y puestos con fotografías, postales, imanes y otros recuerdos elaborados por el CEPAE e inspirados en el patrimonio histórico local.
Con iniciativas como Villavieja Carpetana, Trillo continúa acercándose a su pasado y poniendo en valor un patrimonio arqueológico que todavía guarda numerosos interrogantes y que podría convertirse en uno de los grandes atractivos culturales del municipio.
