Parecía que la lluvia no iba a permitir a los trillanos disfrutar de una jornada de campo, familia y amistad, como es habitual, coincidiendo con la celebración de San Isidro, en la ermita de la Virgen del Campo. La misa comenzó a las 12.30 horas y durante la misma descargó sobre la zona una pequeña tormenta. Sin embargo, en el momento de la procesión, que arrancaría sobre las 13.10 horas, cesó el aguacero y San Isidro y la imagen de Santa María de la Cabeza pudieron salir a hombros de los trillanos, escoltados, como es tradición, por la Virgen del Campo, ataviada con su manto verde para la ocasión. Tras dar la vuelta a la ermita, la comitiva religiosa realizó parada en las inmediaciones de la misma, momento en que el sacerdote de Trillo, David Layna, bendijo y rezó por los campos trillanos y su fertilidad y salud.