Las calles del casco antiguo de Trillo volverán a ver pasar los últimos momentos de Jesús de camino al calvario. Desde hace 23 años lo hacen, cada Viernes Santo. La Pasión Viviente trillana, una representación del Vía Crucis sentida y emocionada, se supera cada año en realismo, entrega y también en visitantes, y se erige como el plato fuerte del programa de actos de la Semana Santa en el municipio de la ribera del Tajo.